¿Eres de esas personas que no soporta una mancha en la ropa, que se lava las manos mil veces o que siente que la casa nunca está lo suficientemente limpia? ¿O tal vez te sientes físicamente “sucio” o con un defecto que te obsesiona, como una imperfección en la piel o un rasgo físico que no te gusta? Si te identificas, es probable que te encuentres en el estado emocional de Crab Apple, una de las 38 flores de Bach.
El “me siento impuro”
La flor de Crab Apple es para quienes tienen una sensación de impureza, ya sea física o mental. Esta flor se relaciona con la obsesión por los detalles. Es el remedio para el perfeccionista que no se perdona un error o para la persona que siente asco por algo. Suelen ser muy autocríticos y tienen una imagen muy negativa de sí mismos, a menudo magnificando sus propios defectos.
Esta obsesión puede ser sutil o muy evidente. Puede manifestarse como una necesidad compulsiva de limpieza, una preocupación excesiva por la salud o un sentimiento de vergüenza por algún aspecto del cuerpo o la personalidad.
¿Cómo ayuda la flor de Crab Apple?
La esencia de Crab Apple no es para que dejes de ser limpio, sino para que te liberes de la obsesión y el sentimiento de asco. Su propósito es restaurar la autoaceptación y la purificación interna. Esta flor ayuda a:
- Liberar la obsesión: Nos permite ver las cosas en su justa dimensión, sin exagerar los defectos o imperfecciones.
- Fomentar la autoaceptación: Ayuda a la persona a perdonarse a sí misma y a aceptar sus propias imperfecciones.
- Purificación emocional: Limpia los sentimientos de vergüenza y asco, permitiendo que la persona se sienta en paz consigo misma.
En resumen, Crab Apple es la flor que te ayuda a perdonar y a aceptar la imperfección. Te enseña que la verdadera pureza no está en la ausencia de manchas, sino en la capacidad de amarte y aceptarte tal y como eres. Es el “todo está bien” que necesitas para vivir con calma y confianza.




